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Terapia de Lenguaje

June 16, 2012 by admin in Servicios

Camarena PsicologiaIntegra todos los aspectos del desarrollo del habla y el lenguaje, incluyendo el lenguaje expresivo y receptivo, articulación, respiración y fluidez. Los componentes cognitivos como la habilidad de resolver problemas y razonar son problemas en los cuales los terapeutas de lenguaje trabajan y solucionan. Otros aspectos del tratamiento pueden incluir el desarrollo y entrenamiento de comunicación incremental y alternativa, habilidades oro-motoras, habilidades de tragar, y habilidades de comer.

¿Qué hará el terapista de lenguaje?

Al realizar una evaluación, el terapista de lenguaje prestará atención a las habilidades de habla y lenguaje de su hijo dentro del contexto de su desarrollo total. Además de observar a su hijo, el terapista utilizará pruebas y escalas estándar, así como sus conocimientos sobre los logros en el desarrollo del habla y el lenguaje. También evaluará lo siguiente: • lo que su hijo comprende (denominado “lenguaje receptivo”); • lo que su hijo logra expresar (denominado “lenguaje expresivo”); • si su hijo intenta comunicarse de otras maneras, como señalar, mover la cabeza, realizar gestos, etcétera; • la motricidad bucal de su hijo (de qué manera funcionan en conjunto la boca, la lengua, el paladar, etcétera, para hablar, comer y tragar). Si el terapista determina que su hijo necesita terapia, su participación será muy importante. Le mostrará de qué manera puede trabajar con su hijo en su casa para mejorar sus habilidades de habla y lenguaje.  

¿Cuál es la diferencia entre habla y lenguaje?

A menudo, los conceptos de habla y lenguaje se confunden, pero existen diferencias entre ambos: • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es la manera en la que se forman las palabras. • El lenguaje es mucho más amplio y se refiere a todo el sistema de expresión y recepción de la información, de una manera que tiene sentido. Consiste en comprender y ser comprendidos por medio de la comunicación verbal, no verbal y escrita. Si bien los problemas en el habla y el lenguaje son diferentes, con frecuencia se superponen. Tal vez, un niño con un problema de lenguaje pueda pronunciar las palabras correctamente, pero no sea capaz de unir más de dos palabras. Por el contrario, tal vez sea difícil comprender el habla de otro niño, pero es posible que éste utilice palabras y frases para expresar sus ideas. Probablemente, otro niño hable correctamente, pero tenga dificultades para seguir instrucciones.

 ¿Cuáles son las causas del retraso en el habla y el lenguaje?

Los retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje se deben a muchas causas. Los retrasos en el habla en niños con un desarrollo normal en otros aspectos no suelen deberse a problemas en la boca, como complicaciones en la lengua o el paladar (la parte superior de la boca). El hecho de que el frenillo, que es el pliegue ubicado debajo de la lengua, sea demasiado corto casi nunca es la causa de retrasos en el habla. Algunos niños con retrasos en el habla tienen problemas de motricidad en la boca, es decir que existe una comunicación ineficaz en las zonas del cerebro responsables del habla. El niño tiene dificultades para usar la lengua, los labios y la mandíbula para emitir sonidos. El habla puede ser el único problema o éste puede estar acompañado de otros problemas de motricidad, como la dificultad para alimentarse. Los retrasos en el habla también pueden ser indicadores de la presencia de un retraso en el desarrollo más “global” (o general). Los problemas auditivos suelen estar relacionados con los retrasos en el habla. Por este motivo, es importante que un audiólogo evalúe la audición de los niños con dificultades en el habla. Si un niño presenta dificultades para escuchar, es posible que tenga problemas para comprender, imitar y utilizar el lenguaje. Las infecciones en los oídos, en especial las infecciones crónicas, pueden afectar la capacidad de escuchar. No obstante, las infecciones leves de oídos que reciben el tratamiento adecuado no deberían afectar el habla. Pero es importante destacar que las recomendaciones actuales sugieren que, en determinadas situaciones y según la edad del niño, es posible limitarse a observar las infecciones en los oídos sin indicar ningún tratamiento inmediato, ya que la mayoría de ellas desaparecen sin tratarlas.

Desarrollo del Habla y lenguaje

 

Antes de los 12 meses

Es importante observar a los niños de esta edad para detectar si están utilizando su voz para relacionarse con el entorno. Los balbuceos y los sonidos como “ajó” son etapas tempranas en el desarrollo del habla. A medida que los bebés crecen (en general, alrededor de los 9 meses), comienzan a hilar sonidos, a incorporar diferentes tonos y a decir palabras como “mamá” y “papá” (sin comprender realmente lo que significan esas palabras). Antes de los 12 meses, los niños también deben prestar atención a los sonidos. Es probable que los bebés que miran atentamente pero no reaccionan a los sonidos presenten algún tipo de pérdida de la audición.

Entre los 12 y los 15 meses

Los niños de esta edad deben ser capaces de balbucear una amplia gama de sonidos y, al menos, una o más palabras (sin contar “mamá” y “papá”). En general, las primeras palabras que aprenden son sustantivos sencillos, como “bebé”. Su hijo también debe ser capaz de comprender y seguir instrucciones sencillas (por ejemplo, “Por favor, alcánzame el juguete”).

Entre los 18 y los 24 meses

A los 18 meses, los niños deberían contar con un vocabulario de, aproximadamente, 20 palabras, y de 50 o más palabras parciales al llegar a los 2 años. A esta edad, los niños deberían estar aprendiendo a combinar dos palabras, como “bebé llora” o “papá grande”. A los 2 años, los niños también deben ser capaces de seguir órdenes que incluyan dos pasos (como “Por favor, levanta el juguete y tráeme la taza”).

Entre los 2 y 3 años

Los padres suelen ser testigos de una “explosión” en el habla de sus hijos. El vocabulario de su hijo debe aumentar (a un ritmo en el que no se pueden contar las palabras) y debe combinar, en forma rutinaria, tres o más palabras para formar oraciones. También debe incrementarse la comprensión de su hijo; a los 3 años, debe comenzar a comprender el significado de “colócalo en la mesa” o “colócalo debajo de la cama”. También debe comenzar a identificar los colores y comprender conceptos descriptivos (por ejemplo, grande en contraposición a pequeño).

¿Cuáles son algunas de las señales que alertan sobre la posibilidad de un problema?

Si está preocupado por el desarrollo del habla y el lenguaje de su hijo, a continuación encontrará algunas señales a las que debe estar atento. El hecho de que un lactante no responda a los sonidos y no vocalice es motivo de inquietud. Entre los 12 y los 24 meses, debe preocuparse si su hijo presenta las siguientes características: • no utiliza gestos, como señalar o saludar con la mano a los 12 meses; • prefiere comunicarse a través de gestos en lugar de vocalizar a los 18 meses, o • presenta problemas para imitar sonidos a los 18 meses. Solicite al médico que realice una evaluación si su hijo tiene 2 años y presenta las siguientes características: • sólo puede imitar el habla o las acciones y no pronuncia palabras o frases en forma espontánea; • sólo emite algunos sonidos o dice algunas palabras en forma reiterada y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicarse más allá de sus necesidades inmediatas; • no puede seguir instrucciones sencillas; • tiene un tono de voz fuera de lo común (como un sonido nasal o voz ronca), o • comprender lo que dice es más difícil de lo esperado para su edad. Cuando el niño tiene 2 años, los padres y quienes lo cuidan de manera regular deben ser capaces de comprender aproximadamente la mitad del habla del niño. Cuando tiene 3 años, deben comprender aproximadamente las tres cuartas partes de su habla. Cuando su hijo tiene 4 años, la mayoría de las personas deberían comprenderlo, incluso quienes no lo conocen.

¿Qué pueden hacer los padres?

Al igual que muchas otras cosas, el desarrollo del habla es una mezcla de las características naturales y la estimulación. La conformación genética de un niño determinará, en parte, su inteligencia y su desarrollo del habla y el lenguaje. No obstante, una gran parte depende del entorno del niño. ¿Recibe la estimulación adecuada en su casa o en la guardería infantil? ¿Existen oportunidades de participación o intercambio de comunicación? ¿Qué tipo de retroalimentación obtiene el niño? Cuando existen problemas de habla, lenguaje, audición o desarrollo, la intervención temprana puede brindar la ayuda que su hijo necesita. Y cuando usted comprende mejor por qué su hijo no habla, puede aprender muchas maneras de estimular el desarrollo del habla en él. A continuación, encontrará algunos consejos generales que puede poner en práctica en su casa: • Pase mucho tiempo comunicándose con su hijo incluso cuando es bebé; háblele, cántele y aliéntelo a imitar sonidos y gestos. • Léale a su hijo; comience a hacerlo a los 6 meses. No es necesario que termine todo el libro, pero busque libros con ilustraciones, adecuados para la edad del niño, y que inviten a su hijo a mirar mientras usted nombra las ilustraciones. Intente comenzar con libros en los que el niño pueda imitar movimientos o que presenten texturas que su hijo pueda tocar. Cuando su hijo sea mayor, permítale señalar las imágenes que reconozca e intentar nombrarlas. Después puede leerle poemas infantiles, que tienen el atractivo de la rima. Continúe con libros que le permitan al niño predecir lo que ocurrirá. Es probable que su hijo comience a memorizar sus historias favoritas. • Aproveche las situaciones de todos los días para reafirmar el habla y el lenguaje de su hijo. En otras palabras, háblele durante todo el día. Por ejemplo, nombre los alimentos en el supermercado, explíquele lo que hace mientras cocina o limpia una habitación, señale objetos en la casa, y mientras maneja, hágale notar los sonidos que escucha. Hágale preguntas y demuéstrele que está atento a sus respuestas (aunque sea difícil comprenderlas). Emplee un vocabulario sencillo, pero jamás le hable en media lengua o lenguaje infantil.  

• Terapia de Lenguaje.

Duración: la frecuencia y duración de las sesiones dependerá de la evaluación.  

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